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Ante todo, hay que empezar diciendo que esta escopeta tiene un acabado impecable tanto en sus partes constituyentes como en sus mecanismos. No se la puede calificar de un alarde de innovación, pero tampoco lo pretende, pues parece que sus diseñadores se hayan concentrado más en hacer un arma fiable y práctica en vez de dar un salto al vacío con algo diferente y novedoso. Los potenciales clientes valorarán y juzgarán esta realidad; unos la adquirirán confiados en su aspecto clásico, sin exageraciones, y otros, quizás, no, que serán los que busquen modernidad y diseño. Personalmente, en una escopeta semiautomática lo que busco es un funcionamiento irreprochable, dejando para otras de distinto tipo lo artístico y ornamental, además del posible lujo. En este sentido encuentro a esta Norica-Laurona muy acertada y convincente en todos sus aspectos y detalles, como paso a exponer a continuación. |
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La DELANTERA es también de corte clásico, de sección prácticamente circular y con longitud y grosor excelentes para prestar a la mano de apoyo y dirección un asimiento perfecto. Esta parte en sus laterales ostenta un fino cuadrillado hecho por láser; en cambio los laterales de la empuñadura de pistola parecen llevar un picado en punta de diamante hecho a mano, aunque bien podría ser como el anterior.
Los sistemas combinados de ALMACENAMIENTO de munición son también los clásicos y típicos de las escopetas semiautomáticas, constituidos por un depósito tubular (reducida su capacidad a sólo dos cartuchos para adaptarse a la normativa vigente) que, como ya hemos dicho, actúa como guía del émbolo del sistema de automatismo, y por un elevador basculante que tapa la trampilla inferior de carga. Para el cambio rápido del cartucho que esté en la recámara por otro de distinto tipo o clase, estos sistemas poseen un mecanismo de retenida del cierre en su posición más retrasada. Esto permite la extracción y expulsión del cartucho de la recámara para que quede vacía y pueda recibir el que se quiera usar (perdigón por bala y viceversa, cartucho con perdigón más fino por otro más grueso, etc.). El mando de este mecanismo de retenida se encuentra en el costado izquierdo de la carcasa y se identifica claramente por ir con cromado metálico y destacar del entorno en que se encuentra que es negro. La alimentación de cartuchos del depósito a la recámara se realiza por inercia así que para vaciar el depósito tubular hay que presionar con la yema del dedo la retenida de los cartuchos para que abandonen ese receptáculo.
La CULATA y la DELANTERA están hechas de una madera de excelente nogal por calidad y acabado. Se notan en ellas unos veteados marcados y contrastados que son todo un lujo, tal vez el único que se pueda percibir a simple vista en esta escopeta, aunque cuenta con más. Para facilitar el transporte del arma en los terrenos cinegéticos se ha dotado esta escopeta de unas anillas portafusil que se emplazan en los lugares habituales; la delantera, en el extremo de la tuerca de fijación del cañón, y la trasera, en la parte inferior de la culata.
La culata tiene CANTONERA de goma de regular grosor y empuñadura de pistola; también cuenta con una bien señalada ventaja o “cast off” que puede corregirse y aumentarse por medio de cuñas de material sintético que se interponen entre la parte frontal de la culata y la posterior de la acción o carcasa. Por lo demás, se puede concluir diciendo que esta culata está bien calculada y adecuada para un uso general en cualquier modalidad de caza.
La CARCASA o acción de esta escopeta es de metal aligerado (una aleación de acero y aluminio) y va recubierta de un cromado negro. Su exterior va adornado sencillamente por las figuras de unos faisanes en vuelo y el nombre del fabricante en dorado lo que da un toque elegante, sin sobrecargar el conjunto.
Moviéndose en la misma línea clásica que caracteriza a esta escopeta, su SISTEMA DE AUTOMATISMO es el más empleado actualmente por las de su estilo y clase, es decir, el de toma de gases. Efectivamente, este sistema se distingue por su sencillez y eficacia y por eso lo han adoptado la mayoría de los fabricantes de armas largas automáticas y semiautomáticas militares y civiles. Por ser sobradamente conocido sólo diré sobre él que se basa en aprovechar una derivación de los gases del disparo para que su fuerza accione los mecanismos de recuperación y carga. Como en otras escopetas de su estilo, adosado al cañón, en su parte inferior va un cilindro en el que, por medio de unas toberas, se recoge una fracción de los gases del disparo que impulsan un pistón que desliza coaxialmente por el exterior del depósito tubular de munición. Ese impulso se traslada al cierre al que desbloquea y así se inicia el ciclo semiautomático. El sistema empleado por esta escopeta cuenta con un segmento elástico de cierre en el pistón, como en los de los vehículos automóviles, y una salida del exceso de gases por los costados superiores de la delantera. Para el bloqueo del cierre y que no se pueda producir el disparo sin que esté completamente obturada la recámara, la prolongación superior del cañón tiene un rebaje en el que encaja una pieza ascendente del bloque que si no lo hace impide que la aguja alcance el fulminante del cartucho que se encuentre en la recámara y por tanto que no se produzca el disparo que tendría, en esas condiciones, indeseables consecuencias.
El SISTEMA DE PERCUSIÓN Y DISPARO así como el de seguro manual es del tipo Browning, con martillo interior y seguro de pasador transversal que traba al mismo tiempo martillo y gatillo.
VALORACIÓN FINAL La prueba de esta escopeta se llevó a cabo un día nublado y ventoso de primavera, inadecuado para disparar a platos lanzados por máquinas de foso, lo que nos hubiera dado un engañoso resultado. Por eso, se optó por hacer unas pruebas de plomeo disparando sobre una plancha desde veinticinco metros con los chokes de cinco, tres y una estrellas, lo que dio unos plomeos concordantes con sus medidas; los cartuchos que se usaron fueron normales de caza del plomo número cuatro. Lo que merece destacarse es el buen equilibrio del arma y su facilidad para llevarla al hombro y apuntar en la dirección que se quiera, merced a su bien calculada y dimensionada culata. Esta escopeta tiene a su favor contar con un diseño excelente, clásico y consagrado, sin excesos, ni sorpresas que muchas veces son alardes extravagantes que poco o nada aportan a la realidad práctica; creo muy acertada la elección de este modelo por Norica-Laurona que gustará a los cazadores que quieran contar con una escopeta en la que confiar y confiarse. Este modelo Gardone Luxe no impresionará por su apariencia, pero sí por su funcionamiento impecable.
Texto y fotos: JP Bourguignon Agradecemos al grupo V por cedernos este articulo publicado en la revista Cazar Mas Nº53 del año 2008 |
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